… esta vez me tomo el atrevimiento de publicar el primer cuento que mi hijo escribió…
El gato mosquetero. (Cuento infantil by Gonza 7 años.)
“Había una vez un joven mosquetero que tenía una gato que siempre se subía al techo del castillo y cuando se quería trepar a la cama y siempre se caía.
Un día el gato fue a la casa del dueño y estaba tirado en el piso y cuando lo vio se fue corriendo a contarle al rey, cuando este lo vio se desmayo. El rey premio la acción del gato nombrándolo mosquetero; la gente no podía creer que un gato sea mosquetero.
Así fue como el gato por valiente se convirtió en el primer gato mosquetero de la historia. “
Esto de ser padre es difícil es como una montaña rusa está lleno de altibajos, ya que en un instante te enorgulleces y al minuto queres agarrarle del cuello (hipotéticamente hablando), eso que uno nunca termina de aprender, lo veo día a día. Cuando nació mi primogénito mi mamá con los ojos llenos de lágrima me dijo que nunca más voy iba a quedar solo y yo me di cuenta que se acababa de materializar el milagro de dejar una huella en el mundo y algo que sinceramente es muy difícil para mí expresarlo en palabras esa sensación de que sea una ser vivo que está formado por un porcentaje mío y otro de la madre.
Estas personitas tan importantes que hacen modificar nuestras vidas y hacer cosas que nunca pensaríamos que podríamos hacer, son tan pequeñas y son una fuente inmensa de energía que nos inyectan cuando parece que todo está mal un solo gesto de ellos modifican el sentido de la vida e iluminan todo haciendo que todo parezca más fácil y que nada puede ser imposible para hacer que nos regalen una sonrisa, un mimo o una palabra.
Un buen día nos despertamos y vemos que la vida paso y esa pulga que entraba en nuestro antebrazo hoy camina a lado nuestro y nos pone una mano en el hombro, y que con un mínimo gesto, sigue haciendo que el ambiente se ilumine.
Ayer domingo de Pascuas, tuve la dicha de poder compartir una copa de vino con mi viejo, ese mismo que cando era chico me subía al hombro para que pueda pasar por una calle con barro para poder ir al colegio, sin ensuciarme. El mismo que en mis peores momentos tuvo las palabras justas para pasar el momento o que supo acompañar con el silencio necesario. Por mi forma de ser sé que va a ser muy difícil que alguna vez le pueda demostrar todo lo que siento por él y por la vieja que siempre está con el motor encendido, dos de las personas que puedo confiar, que puedo caminar y sé que van a estar para levantarme cuando me caiga y no piden nada a cambio, por como ellos fueron con migo yo hoy puedo ser hoy con mis hijos, por supuesto todos somos distintos pero la base es la misma.
Esta es la crónica de lo que comenzó siendo la publicación del primer cuento de mi hijo y terminó en agradecimiento a mis progenitores y lo que se siente ser padre e hijo.
Por todo eso GRACIAS a todos, es una palabra tan llena de contenido pero tan poco utilizada, tendríamos que utilizarla con mayor frecuencia.